-Capitulo 13-
Jueves. Seis de la tarde y el sol todavía brilla. No hay "tapón" (como se le dice al tráfico en Santo Domingo) en la calle y todo esta demasiado tranquilo. Creo que me da tiempo de ir al supermercado para cocinar algo especial esta noche. Ya que esta noche va a ser especial. Decidí que iba a hacer una pasta, unos camarones y alguna que otra cosa para darle algo de sabor. Llevaba por lo menos tres anos que no cocinaba para nadie, ni siquiera para mí. Todo era comida rápida, restaurante, todo con un toque del lugar pero nada que me representaba a mí. Uno de los placeres del mundo es prepararse su propia comida. Hoy era el día que volvía a hacer eso, y si pasaban diez anos para volver a cocinar, al menos no iban a ser trece años. Claro que no se me podía olvidar dos botellas de vino, un pinot griggio. Igual después de la primera no iba a reconocer si era un sevignon blanc, pinot noir, pinot griggio o pinot calabazas. Es interesante como aparte de usar los cupones en el supermercado, también tienen un alto parlante que les indica a las personas donde están los descuentos. Ya sabía que eran flojos, pero "Damn"!
- Dos mil trescientos pesos señor- dice la joven de la caja.
- 60 bucks??! Damn i'd rather buy some pizza.... ah, whatever.- Le respondí.
Ella solo tomo el dinero sin tener idea de lo que yo había dicho. Igual no le importaba ya que eran como robots. Pero hoy no vamos a enfocarnos en los robots. Hoy es jueves y se me está acabando el tiempo.
8:00pm.
Después de pegarme una buena ducha solo me quedaba cocinar. El vino blanco en la nevera con una de la botella abierta. Necesitaba un vino para relajarme. Esperaba que las pastas me quedaran bien. Después de tanto tiempo sin cocinar, solo quería que a mi invitada no tan sorpresiva le gustase la comida que estaba preparando.
10:30pm
Se va a enfriar la comida. Creo que es hora de guardarla, apagar las luces e irnos a dormir. No entiendo en que estaba pensando. Como pude pensar...
------------------********--------------------
La puerta sonaba y John se había congelado en el sofá blanco en forma de L. No sabía si abrir, brincar o gritar.. Por fin camino hacia la puerta.
- Voy, voy, voy... me vas a romper la puerta La....................Jefferson!!??
John solo lo miraba con una cara de confusión. varias preguntas se le venían a la cabeza. Primero como supo done vivía y segundo, el se quedaba solo por una semana!
- Amigo! como estas? mira, Carmen la de la faldita corta me dio tu dirección... Solo quería decirte que me quedaba una semana más y me gustaría saber si....- interrumpe John
- Jefferson, ahora no es un buen momento, mañana en la oficina podemos discutir todo lo que tú quieras pero estoy algo ocupado. - Le dice John
- Necesito saber si conoces a alguien como Julia, nuestra amiga de Cartagena... yo se que es dificil para ti pensar en eso pero necesito tu ayuda.- Repite Jefferson
- Amigo hablamos mañana en la oficina. Hasta mañana.- Le dice John cerrándole la puerta.
En ese momento el pensó que esa era la visita que presentía que iba a tener. Debió haberse sentado con Jefferson, disculparse por el rencor que había tenido todos estos años con él y seguir adelante viviendo. Pero esa no era la visita que el quería.
----------------********---------------------
10:58 pm
La puerta empezó a sonar otra vez. Yo ya no estaba de buen genio para seguir hablando con Jefferson. A paso firme desde la cocina llegue a la puerta. Estaba listo para decirle muchas cosas nada gratas al pobre vicioso de Jefferson...
- Lana!??
Así, ella simplemente se tiro encima de mí. Llevaba demasiado tiempo sin sentir un beso así como este. Creo que nunca lo había sentido. Cerré la puerta con la única parte de mi cuerpo que me quedaba habilitada, una pierna. Quizás le di una tangana tan duro a la puerta ya que se cayeron unos arreglos de la sala. Ella no me soltaba pero yo tampoco quería soltarla a ella. Ninguno de los dos buscábamos explicaciones para lo que estaba pasando, por que los dos sentíamos lo mismo. No era amor, no todavía. Yo no estaba listo para eso, era pasión. Era querer arrancarle la ropa y en eso estábamos. Botones volaban como pequeños ovnis por la casa. Ya ni sabíamos que mas quitarnos al llegar al cuarto, que mi reloj y su rosario llevaron también las de perder. No sabía que me había apoderado pero me sentía como Conan el Bárbaro, "the barbarian" como se dice en Ingles. Me gusta más en ingles pero dejemos de hablar de Conan. Todavía no decíamos nada, mi cara era parte de su cuerpo y sus labios parte de mis manos. Era absurdo como sudábamos y las ganas de estar uno con el otro eran insaciables. Así fue toda la noche, sin mucho que decir, con muchas risas, caricias. Unas más fuertes que las otras pero todo lleno de pasión.
9:00am
Viernes. Al abrir los ojos, lo único que podía mover de mi cuerpo, tenía una nota en mi mesa de noche. Estire mi brazo derecho ya que dormía sobre mi izquierdo y leí lo que decía.
“Mi mama esta estaba en lo cierto cuando te dijo que si fuera yo, solo te tendría a ti. Porque solamente te quiero a ti. No te atrevas a ir a mi casa hoy. "- concluye la nota
El plan me había funcionado por partes. Igual iba a donde Amelia porque necesitaba acabar de una vez por todas con estas sesiones falsas de la vida. Pero me iba a costar perder a Lana.
Tomare ese riesgo.
Jueves. Seis de la tarde y el sol todavía brilla. No hay "tapón" (como se le dice al tráfico en Santo Domingo) en la calle y todo esta demasiado tranquilo. Creo que me da tiempo de ir al supermercado para cocinar algo especial esta noche. Ya que esta noche va a ser especial. Decidí que iba a hacer una pasta, unos camarones y alguna que otra cosa para darle algo de sabor. Llevaba por lo menos tres anos que no cocinaba para nadie, ni siquiera para mí. Todo era comida rápida, restaurante, todo con un toque del lugar pero nada que me representaba a mí. Uno de los placeres del mundo es prepararse su propia comida. Hoy era el día que volvía a hacer eso, y si pasaban diez anos para volver a cocinar, al menos no iban a ser trece años. Claro que no se me podía olvidar dos botellas de vino, un pinot griggio. Igual después de la primera no iba a reconocer si era un sevignon blanc, pinot noir, pinot griggio o pinot calabazas. Es interesante como aparte de usar los cupones en el supermercado, también tienen un alto parlante que les indica a las personas donde están los descuentos. Ya sabía que eran flojos, pero "Damn"!
- Dos mil trescientos pesos señor- dice la joven de la caja.
- 60 bucks??! Damn i'd rather buy some pizza.... ah, whatever.- Le respondí.
Ella solo tomo el dinero sin tener idea de lo que yo había dicho. Igual no le importaba ya que eran como robots. Pero hoy no vamos a enfocarnos en los robots. Hoy es jueves y se me está acabando el tiempo.
8:00pm.
Después de pegarme una buena ducha solo me quedaba cocinar. El vino blanco en la nevera con una de la botella abierta. Necesitaba un vino para relajarme. Esperaba que las pastas me quedaran bien. Después de tanto tiempo sin cocinar, solo quería que a mi invitada no tan sorpresiva le gustase la comida que estaba preparando.
10:30pm
Se va a enfriar la comida. Creo que es hora de guardarla, apagar las luces e irnos a dormir. No entiendo en que estaba pensando. Como pude pensar...
------------------********--------------------
La puerta sonaba y John se había congelado en el sofá blanco en forma de L. No sabía si abrir, brincar o gritar.. Por fin camino hacia la puerta.
- Voy, voy, voy... me vas a romper la puerta La....................Jefferson!!??
John solo lo miraba con una cara de confusión. varias preguntas se le venían a la cabeza. Primero como supo done vivía y segundo, el se quedaba solo por una semana!
- Amigo! como estas? mira, Carmen la de la faldita corta me dio tu dirección... Solo quería decirte que me quedaba una semana más y me gustaría saber si....- interrumpe John
- Jefferson, ahora no es un buen momento, mañana en la oficina podemos discutir todo lo que tú quieras pero estoy algo ocupado. - Le dice John
- Necesito saber si conoces a alguien como Julia, nuestra amiga de Cartagena... yo se que es dificil para ti pensar en eso pero necesito tu ayuda.- Repite Jefferson
- Amigo hablamos mañana en la oficina. Hasta mañana.- Le dice John cerrándole la puerta.
En ese momento el pensó que esa era la visita que presentía que iba a tener. Debió haberse sentado con Jefferson, disculparse por el rencor que había tenido todos estos años con él y seguir adelante viviendo. Pero esa no era la visita que el quería.
----------------********---------------------
10:58 pm
La puerta empezó a sonar otra vez. Yo ya no estaba de buen genio para seguir hablando con Jefferson. A paso firme desde la cocina llegue a la puerta. Estaba listo para decirle muchas cosas nada gratas al pobre vicioso de Jefferson...
- Lana!??
Así, ella simplemente se tiro encima de mí. Llevaba demasiado tiempo sin sentir un beso así como este. Creo que nunca lo había sentido. Cerré la puerta con la única parte de mi cuerpo que me quedaba habilitada, una pierna. Quizás le di una tangana tan duro a la puerta ya que se cayeron unos arreglos de la sala. Ella no me soltaba pero yo tampoco quería soltarla a ella. Ninguno de los dos buscábamos explicaciones para lo que estaba pasando, por que los dos sentíamos lo mismo. No era amor, no todavía. Yo no estaba listo para eso, era pasión. Era querer arrancarle la ropa y en eso estábamos. Botones volaban como pequeños ovnis por la casa. Ya ni sabíamos que mas quitarnos al llegar al cuarto, que mi reloj y su rosario llevaron también las de perder. No sabía que me había apoderado pero me sentía como Conan el Bárbaro, "the barbarian" como se dice en Ingles. Me gusta más en ingles pero dejemos de hablar de Conan. Todavía no decíamos nada, mi cara era parte de su cuerpo y sus labios parte de mis manos. Era absurdo como sudábamos y las ganas de estar uno con el otro eran insaciables. Así fue toda la noche, sin mucho que decir, con muchas risas, caricias. Unas más fuertes que las otras pero todo lleno de pasión.
9:00am
Viernes. Al abrir los ojos, lo único que podía mover de mi cuerpo, tenía una nota en mi mesa de noche. Estire mi brazo derecho ya que dormía sobre mi izquierdo y leí lo que decía.
“Mi mama esta estaba en lo cierto cuando te dijo que si fuera yo, solo te tendría a ti. Porque solamente te quiero a ti. No te atrevas a ir a mi casa hoy. "- concluye la nota
El plan me había funcionado por partes. Igual iba a donde Amelia porque necesitaba acabar de una vez por todas con estas sesiones falsas de la vida. Pero me iba a costar perder a Lana.
Tomare ese riesgo.