Tuesday, August 30, 2011

-Capitulo 11-

La reunión fue todo un "success" como diría John. Yo sentía su energía acercándose a mí. Sabía que el venia a verme pero no era solo a mí. Usualmente su energía era enfocada en mí, en pensarme. Pero ese día no. Ese día su energía estaba derivada a algo que le estaba creciendo en su alma. Era un sentimiento que me empezaba a perturbar. Yo quería ser todo lo que él le pasaba por la mente, así es como funciona lo que hago. El debe de estar enfatuado por mi presencia, por venir a sonar conmigo, y esta vez no era así.

- Mama que haces? Otra vez tratando de leer los pasos de las personas?- dice Lana.

- Hija tú no sabes de que hablas, mejor ve a hacer tu tarea y quédate en tu cuarto. Tengo una sesión en unas cuantas horas y no quiero que me interrumpas. - Le respondí a Lana.

- Este bien. Pero hoy es un día hermoso.- Responde Lana

Ella pensó que yo no sabía de su visita clandestina a John. Lo que no me había dado cuenta era de que al parecer ella, mi propia hija, le estaba creando este nuevo sentimiento. Algo que no me convenía nada a mí. Por qué? Necesito de la Energía de una persona como John, cansado de la vida que me llene la mía.

Al pasar de las horas y en medio de la lluvia llego el carro azul destartalado de John. Esta vez no venia solo, no traía con el su habitual tristeza, estaba acompañado de una luz maldita. Por lo menos para mí. Ahí pensé que lo mejor sería no abrir la puerta. Pero las ansias que él tiene las tengo yo también. Porque él me da vida al igual que yo se la doy a él.

La puerta.


No deja de tocar.


Sera mejor que le abra la puerta.



- Hola Amelia, necesito...

En ese momento paso lo que tenía que pasar. Le vi la mirada como se le perdía en el espacio al gringo. No era necesariamente en el espacio. Era hacia las escaleras de madera que dirigían hacia los cuartos de la casa. Volteé la mirada y vi a Lana en las escaleras, vi como se le crecía esa pequeña energía a John con solo una mirada. Un mirada sumamente intensa, es mas en los diez segundos que duramos en absoluto silencio, la respiración de ambos era más fuerte, las pupilas de los ojos agigantadas. Era una pesadilla total. Estaba pasando lo peor que podía pasar. Los celos que me daba. Mi propia hija.

Pero su tristeza seguía siendo la que estaba comandando su corazón y yo me iba asegurar que esto siguiera siendo de este modo. Así mi hija terminase siendo mi mayor enemiga.

Thursday, August 11, 2011

-Capitulo 10-


- Es impresionante el calor que hace en este cuarto. No quiero abrir los ojos. Quiero dormir un poco más.
- Sera que en realidad se dañaron los servidores de la compañía? Un rato más de sueno por favor..... No me quiero levantar!

Al abrir los ojos se dio cuenta que no estaba en la silla en la cual se había quedado dormido hace un par de horas. Ahora estaba acostado en una cama, muy parecida a la de su hotel. La gran diferencia era que en este hotel había era un abanico de techo, y no el aire central el cual estaba acostumbrado. El sabia que esto no era normal pero muchas veces se confundía con los sueños, el mundo real y su vida con Amelia. Con mucho silencio decidió ver por la ventana, ya que el lugar se le hacía muy parecido y este tipo de calor solo lo había sentido en un solo sitio.

- Cartagena! What the fuck I'm I doing here?

Al ver la ciudad vieja con sus murallas y el castillo de San Felipe entendió que no estaba en Santo Domingo y que algo muy extraño estaba sucediendo. Pero aun más grave fue ver juguetes de niños en el cuarto. Los juguetes de su Hijo. Enseguida el calos que estaba sintiendo paso a ser frio, un frio intolerable. El dolor en el estomago y la falta de aire lo atacaban y no podía creer lo que estaba viendo. Los juguetes de Charlie. Ahora fueron las lágrimas lo que no paraba de salir de sus parpados, las rodillas no le daban más y cayó al piso. El piso frio al igual que el. Parecía que los últimos días era su aliado más cercano. Pero con las pocas fuerzas que le quedaban, se levanto del suelo hacia la cocina del apartamento. Había una nota para él.

Honey, please be ready at 6:30 pm. We went out for a drive in the city but we will pick you up at that time for dinner.

PS. Charlie and I miss you.

Yours Trully,

Kate.

-6:35 pm! IM LATE!!

John se lavo la cara y salió corriendo del hotel. El camino era un poco complicado ya que el Hotel Caribe era algo complejo dependiendo de su habitación y el piso. John llego rápido a la entrada y no veía nada, nadie lo pasaba a buscar.

- Señor! Disculpe. Por aquí no ha pasado una muchacha rubia con un niño, es mi esposa y mi bebe. Me deben venir a buscar. Por favor señor, responda. - Muy angustiado hablaba John
- No señor por aquí no ha pasao nadie. Pero tranquilo papa que si veo a su señora le aviso. -Respondió el designado en el valet.

En medio del desespero John se dio cuenta que tenia puesto el mismo traje con el que se había quedado dormido en la oficina de los servidores. Pensó que después de su estadía en Cartagena el había votado todos sus recuerdos. Ahí lejos, podía ver que a cinco semáforos se encontraban ellos. Su Hijo y su esposa. El amor de su vida. John no quiso esperar y empezó a correr hacia ellos. Era la hora de mucho tráfico y al igual que ellos el tenia que esperar que el flujo de carros andará.
En cuestión de segundos Kate pudo reconocer a John y le hizo una señal para que andará. Ahí como si fuese algo programado el carro de ella quedo primero en la linea. John decidió esperar a 4 cuadras ya que era peligroso avanzar a esta hora pero ahí paso lo inexplicable.

Por alguna razón Kate decidió acelerar, pensó que el policía le estaba dando la vía y en un abrir y cerrar de ojos el pequeño Renault 8 estaba siendo envestido por un borrador (así es conocido este tipo de bus en Colombia). John veía como el conductor no hizo el mínimo intento de evadir el carro en el cual iba su mujer y se lo llevo por delante de tal forma el carro se desplazo al otro lado de la muralla protectora terminando en las piedras del mar. John vio como su mujer y su hijo eran sepultados por una mala decisión. Por el desespero de ella ver a su marido como no lo había visto en semanas. Emocionado, corriendo y con energía. El carro mientras caía dio un par de vueltas y al caer por completo John después de 30 segundos todavía no respiraba. En el silencio completo de la calle, el reacciono y corrió con todas las fuerzas que tenia pero ya era muy tarde. No había nada que hacer. Con la ayuda de algunos pesadores trataron de remover los cuerpos, pero cada movimiento un dia más el carro. En uno de esos, la roca que le daba soporte al carro sucumbió a los esfuerzos de estos hombres, y el cuerpo de Kate y Charlie caían al precipicio de esta mar oscuro. Ahí, y con todos los sentimientos encontrados John apago su corazón. El en el suelo, en estado de shock, con sangre en sus manos veía como se hundía su vida.

- Señor! levántese que se va a caer también!
-Señor!
- Oiga! llevemos a este tipo al hospital...- decía la gente.
- Boss!
- Señor, levántese por favor
-BOSS! Es Clara! que le pasa! esta todo sudado!

John abrió los ojos con una cara de haber visto la muerte. Por supuesto que la había visto. En un sueno.

- Clara que paso, discúlpeme. - repite John.
- Jefe, tenemos la reunión en 30 minutos, ya termine toda la presentación que me pediste, es más, si no puedes presentar estoy preparada. - Indica Clara.
- Perfecto tu presentaras por que en el estado que estoy no me creerá ni la cocinera.- responde el.

Así, John sigilo en camino hacia la sala de conferencia con mucho en su mente. La visita de Jefferson le traía malos recuerdos, y llevaba mucho sin soñar esto. Ahora, también le recordó que la vida continúa y que él estaba vivo. Que ahora más que nunca, después de 6 anos de la muerte de su familia, el debía rehacer su vida. Ahí entendí el siguiente paso a seguir de su leyenda.

- Necesito ver a Amelia. No, necesito ver a Amelia y a Lana.

Wednesday, August 10, 2011

-Capitulo 9-

Al llegar a la oficina Clara (la vecina de las faldas cortas) le entrego a John un mensaje que le indicaba que al final del día el debía tener una presentación lista para los auditores. Con tanto sueno John no sabía cómo le iba a hacer para poder completar esta presentación. Pero como siempre él le tenía una solución a todo.

- Clara! Puedes venir a mi escritorio por favor? - dice John.
- Claro cuéntame John. -Otra vez, y como siempre, con un tono algo seductor le responde Clara.
- Mira tengo que hacer una presentación y se me presento una situación en los servidores. Creo que si me ayudas a completar esta presentación sería una buena oportunidad para demostrarle al jefe que no solamente eres Hot (sonríe John), pero que eres muy importante para esta compañía. Que dices? - Añade John.
- Tú piensas que soy chula?- Clara le dice sorprendida.
- Eso no es importante ahora, solo te estoy tratando de ayudar. -repite John.
- Esta bien, indícame lo que necesitas que haga y hablaremos después del otro tema. -dice Clara

John le explico extensivamente lo que le tocaba hacer a Clara para ella salvarle el pellejo. Ella no sabía la ayuda que le estaba dando a este muérgano pero él la necesitaba en estos momentos. Porque si era un muérgano en ese instante. De sueño, comida y de lo usual, amor y compañía.

Eran las 10 de la mañana y ya John estaba partiendo de la oficina hacia los servidores, una zona de la empresa reservada para él en la cual iba a poder dormir. Pero después de una noche de tantas emociones, entre el cansancio y todo lo que se le pasaba por la mente, el no sabía si lo mejor era dormir o seguir pensando. La caminada eran de más o menos 12 minutos y la cara de preocupación de John lo decía todo.

- John! No puede ser!! Tu también estas por aquí? How are you doing my friend?

Como si hubiese visto a un fantasma, un fantasma de su pasado, John no podía creer lo que estaba viendo.

-Jefferson? Que haces en Santo Domingo? Pensé que te ibas a quedar en Cartagena?- Muy nerviosamente responde John.
- Amigo, mi trabajo en la planta de INFOTECH es por una semana. Nunca me imagine encontrarte aquí pero me alegra verte bien.... después de Cartagena, pensé que mas nunca sabría de ti. Me alegra verte bien. - responde Jefferson.

Este hombre no sabía por todo lo que John había pasado la noche anterior pero era mejor dejarlo así y no decirle nada. Ya le había hecho suficiente mal, sin él saberlo, a John y era mejor dejarlos así.

- Sí, bueno... Estoy mejor (mentira de John), pero tengo que correr a los servidores así que más tarde te puedes pasar por el área de tecnología y podemos hablar mejor. Qué te parece? - añade John.
- Perfecto. Ahí estaré my old friend. Tenemos mucho de qué hablar. - Así se despide Jefferson.

John no sabía si reírse o llorar. Jefferson Aníbal Cinfuentes, el causante de parte de los males por los que pasa John estaba en Santo Domingo. El fue la persona que por primera vez lo llevo a donde una captadora de energías. Estas negras (según John) poseídas por la magia, eran las que los llevaban a otros mundos, otras galaxias en los sueños que en algún pasado tubo John en Cartagena. También por causa de estos sueños John tuvo la perdida más grande que cualquier persona puede sufrir y por la cual su corazón sigue apagado. El de su familia.

Al por fin llegar a los servidores John encontró su escondite y una silla en la cual por fin había decidido a dormir. Seguían las emociones para este hombre y el sueno que se le venía a John lo iba a llevar a lo más profundo de su corazón. A un lugar el había bloqueado hace unos anos.