Friday, July 29, 2011

-Capitulo 8-




El golpe fue severo y directo adonde era necesario que fuese. El en el piso y ella temblando del miedo, porque no sabía si lo había matado o no. Ella no sabía si acercarse o si dejarlo tirado y salir corriendo. Estaba en un estado de shock y hasta que le toco respirar fue que reacciono.
-John?
-Por favor respira, dime que estás vivo, dime que no te mate de un golpe... bueno, de varios golpes. Perdóname, estaba frustrada y no sabía qué hacer, porque me preocupas pero me preocupa más mi mama. - agrego Lana.

Pero el seguía en el suelo sin hacer un movimiento. Ahí, ella pensó que debilucho era él, que con unos cuantos puñitos, lo dejo en el piso, pero al mismo tiempo, con la adrenalina en su cuerpo ella no supo controlar su fuerza. También pensó que era tierno y valiente al haberla dejado golpearlo, con esto aceptando que él estaba equivocado y dejándola salir de su frustración. Así que después de pensar todo esto, Lana se le acerco. Coloco la cabeza del en sus piernas y con una toalla mojada le empezó a sobar la cabeza.

- la verdad creo que estás loco, gringo loco, pero no quiero que te mueras así que por favor despierta.

Al pasar de unos minutos ella empezó a sentir el respirar de John un poco más fuerte, y más fuerte ella lo abrazo.

- Lana no me dejas respirar de lo fuerte que me estas abrazando, pensé que me odiabas pero veo que te caigo mejor de lo que pensaba. -Le dijo John con una pequeña sonrisa.
- Eres un mal agradecido, pero gracias por estar vivo por qué no quería cargar con un muerto, en especial gringo!!- Agrego Lana.

En ese momento como un resorte, ella se levanto, dándose cuenta lo cerca que estaba de cometer un error.
- Hazme un favor, si piensas volver adonde mi mama, trata de pensar en otras cosas mientras que estás en tu mundito, no vaya a ser que me toque venir otra vez a darte un par de cachetaditas y quedes en el suelo.

Así sin decir más Lana se iba dejándole un recado a John. El recado no fue que no volviera adonde su mama, pero que volviera y no solo a intentar cambiar su obsesión por algo más positivo, pero porque ella lo quería volver a ver. Él lo entendió así, y así mismo se quedo en el suelo con su toalla mojada sobre su cabeza. Así iba a dormir y soñar en lo que había sucedido. El volvió a sentir algo en su corazón, fue pequeño pero ahí estaba y no era por un invento de su mente o algo sexual. Era un sentimiento de gratitud y de felicidad hacia una mujer. No una hermana, mama, prima o tía. Una mujer que podía ser algo mas para él. Algo especial.

El siguiente día John se levanto para ir a la oficina. Había dormido mal ya que el piso había sido su compañero en la noche y el pecho lo tenía ardiendo. Ardiendo de dolor gracias a las "cachetaditas" cariñosas de Lana pero el había aprendido de esta situación. Aparte la vista del Malecón era espectacular. El océano brillaba con el sol y el azul de sus olas era hipnotizante. El olor a sal que entraba por el balcón le acordaba de sus días trabajando por Cartagena, fuente de su obsesión. Pero así es la vida, después de un día tormentoso, entraba la cama de mar, demostrando que todo iba a estar bien y en su mente, el sabía que algún día superaría esto que le pasaba y algún día, esa luz que Lana ilumino apunta de golpes, iba a resplandecer como el sol en el Malecón.

Friday, July 15, 2011

-Capitulo 7-

Belleza brotaba de los poros de la persona que tenia enfrente y no lo podia creer. Era como si estuviese en un sueno pero esto era real. Lo sentia mas que en cualquier otra oportunidad.

- "que paso con tu uniforme"? Lo primero que me salio de la boca. dije.
-" Eso es para la universidad, a menos que vayamos a estudiar algo ahora John, Dime, necesitas estudiar algo"? Me respondio Lana. Algo seria y con algo de sarcasmo.

No sabia que responder. Si queria estudiarla a ella o deverdad sentarme a ensenarle de la compania. No sabia que pensar. Era la primera ves desde que empezaba mis sesiones con Amelia que la veia de esta forma y esque hoy ella no era ninguna nina. Era toda una mujer. Pero era obvio que no se habia vestido asi para mi, o eso fue lo que pense. No sabia si mirarla a sus ojos azules, a sus ombros morenos (como su mama), a su escote o a la mini falda. Los ojos me daban vuelta y me estaba mareando.

-"Asi que lo tuyo es el escote y no la falda como tu madre"? Me seguian saliendo las cosas equivocadas de la boca.

- "Tienes frio? hasme el favor y cambiate que esa toalla no te esta ayudando en nada". Me respondio muy calculadora, atacando lo que yo le dije, muy sutilmente.
Pero me di cuenta como me miraba y esa mirada la habia visto antes. Yo nunca tuve el mejor cuerpo pero ahi estaba la mirada prohibida y era todo lo que necesitaba para saber lo que ella queria o eso fue lo que yo pense. Me senti indestructible al saber que mi opositora numero #2, (jenny era la #1), sentia algo mas o queria algo mas.

-" Ya mejor asi? Aver Lana cuentame en que te puedo ayudar. Disculpa lo del escote y lo del uniforme pero nunca te habia visto asi". Le dije tratado de recuperar confianza y terreno.

-" Te vine a pedir una cosa, puede que sean dos. Una es que por favor no vuelvas mas a donde mi madre. Ella se esta enfermando con cada visita tuya. La conexion que tienen ustedes en el momento de tu ilucion es demaciado fuerte para ella. Eres con el unico que se deteriora por que ella sabe perfectamente que tus iluciones son a causa de un sufrimiento interno. La palabra ilucion no aplica a ti por que lo que estas viviendo es un mundo irreal dentro de mi madre y no lo puedo permitir mas. Ella se va a morir por culpa tuya y despues que se muera que? dime que piensas hacer"?. Dijo Lana.

Otra ves me habia quedad anonadado por que no era su belleza pero la inteligencia con la cual entendia mi situacion. Yo iba a donde Amelia por que despues de tantas desiuluciones se me habia muerto el corazon. Mis "iluciones" eran tristes con una mujer diferente cada ves, o varias. Ningua hablaba por que podia relacionar las voces y ellas hacian exactamente lo que yo les decia, haciendo un control absoluto, no dejando que un sueno, trance o aventura fuera eso. Ella tenia razon. Pero estaba obsecionado por que ahi por lo menos, podia controlar todo lo que pasaba. Me costaba revivir mi corazon y era por ser un cobarde. Cobarde al amor.

-"Lana no puedo hacer lo que me pides. Yo le pago una suma importante de dinero a tu madre en cada sesion y es importante para mi este mundo Es mi ilucion y asi va a ser hasta que se termine mi tiempo en esta maldita isla". Eso me salio con rabia pense.
-" Ahora dime que era la segunda cosa que me ibas a pedir". Le insisti.

" Que desilucion me das John. Pense que eras mas que otro borracho extranjero que venia a mi pais. Ya no importa. Lo segundo que te iba a pedir es que concideres cambiar tu ilucion. las otras sesiones que tiene mi madre son menos intensas y es que las personas que van piensan en cosas que les da felicidad. Viajar por el mundo, Ganar mundiales de futbol, volver a ver a un familiar muerto. Tu tienes el poder para hacer ese cambio pero si no lo hayas en ti pues me tocara hacerme la idea de la muerte de mi mama". Las lagrimas caian de la cara de Lana.

" Pues tratare de volar un avion con una de mis acompanantes de copiloto. Creo que eso le podria dar menos problemas a tu madre". Le dije sarcasticamente.

Ahi Lana se me vino ensima a atacarme, con la misma furia de Jenny pero era mas genuino, ella si le preocupaba la mama y le preocupaba yo tambien. Ella no lo estaba haciendo por si misma pero de la impotencia de no poder penetrar mi mente. Algo que en un pasado algo ya distante, cualquier mujer lo lograba con facilidad. Yo la deje que me golpeara con toda su furia por que aparte que me lo merecia queria saber si ella era de verdad.

Derrepente senti mi corazon latir.
-Capitulo 6-

En unas horas estaria llegando Lana al apartamento donde vivia provisionalmente John. Despues de tener una pelea de ese tipo, enves de un apartamento, el lugar parecia un manicomio. Pero como es regla, tocaba recojer el apartamento para que a la llegada de esta visita muy inesperada se sintiera comoda. Esto se volvio algo mas complicado de lo esperado para John, y es que como nunca estaba en la casa, no sabia donde guardar las cosas, y en medio de sus visitas nocturnas a Amelia y las quedadas hasta tarde en la oficina, realmente se le habian olvidado todas las labores de la casa. Extrano por un segundo a Jenny pero por las razones equivocadas y no se puede extranar a alguien solamente por el orden en el que se mantenia la casa.

La luna en el malecon era impresionantemente grande esa noche, con un color semi amarillo parecia como si se fuese a estrellar con el mundo y John era imnotizado con ella, nunca la habia visto brillar con esa intensidad y el, entre las cosas que habia aprendido con Amelia era que eso es una buena senal.
"a good omen, look at me, I'm even learning about this shit." se decia a si mismo mientras que limpiaba y recogia los basos, platos, o lo que quedaba de los platos, portarretaros y demas. Todo en el piso cerca de la destruccion. Pero ya era muy tarde y como buena hija de una persona puntual (Amelia), Lana llegaria en 5 minutos. No era necesario limpiar el cuarto pero ya que estaba en eso, y le llego la inspiracion, se puso a limpiar y recojer el cuarto. Ahora a la ducha, porque despues de tanta limpieza tocaba el limpiarse a si mismo. Limpiar todo lo que habia pasado, las lagrimas de Jenny en el. Todavia sentia el perfume de ella ya que despues de todos los platos rotos, ella de despedida le dio un beso para no olvidar. Ya se le habia olvidado.
"Que querra esta nina. Yo se que no le caigo bien por usar a su madre pero de venir hasta aqui sin permiso de Amelia y con la necesidad de hablar conmigo? Seguro necesita dinero para la escuela. O depronto que la ayude a conseguir un trabajo para el verano." Todo esto se le pasaba por la cabeza mientras que el agua de la ducha, irviendo, limpiaban su cuerpo.

Cuando John se decidio porfin a usar el jabon, la puerta. El timbre no paraba y la puerta estaba que se caia.
"Sera que la enana me tendio una trampa y es la policia??" penso incredulamente el tonto de Jonh.

Salio del bano y coloco una toalla alrededor de su cadera, el semi mojado corria a abrir la puerta.
Al abrir la puerta se encontro con una muy grata sorpresa y esto parecia como sacado de uno de sus suenos.

Wednesday, July 6, 2011

-Capitulo 5-

Al llegar a la casa me encontré con todas las luces prendidas, la casa desordenada. Algo que no era muy común para Jenny. No quería ni saber lo que estaba pasando pero me tocaba enfrentarlo. John el cobarde enfrentando uno de sus miedos más grandes. Una verdadera furia de Jenny.
- “ donde estabas? le pregunte a tu asistente y me dijo que habías partido temprano. Pensé que tenías una cita en el doctor o algo parecido pero siempre me las mencionas. Decidí pedir un taxi y seguirte hasta donde fuiste y descubrí la verdad! Cerdo!” Dijo Jenny.
Lo que yo no sabia era que ella estaba jugando conmigo y otra vez volvía a ser más inteligente que yo. Ella no sabia absolutamente nada pero me lo creí todo, como un niño pequeño en una fiesta de magos. Realmente siempre fui muy incrédulo con los magos…
- “te confieso la verdad. Fui a donde una mujer, pero no es lo que tu piensas. Ella no es una prostituta o una mujer de prestar servicios, ella realmente me dice mi futuro, me lee la mano y estoy obsesionado con ello! Por favor perdóname!”. Le grite a los cuatro vientos.
Al verle la cara a Jenny entendí lo que estaba pasando. Ella no me había seguido a ningún lado y yo le acababa de confesar una verdad, aunque parcial, algo muy cierto. Fui a donde una mujer, que no era ella y aparentemente llevaba mucho tiempo yendo a donde ella. Buscándola y dejándola entrar hasta lo más profundo de mi alma. La verdad a Jenny no le hubiese molestado una prostituta por que ella no toca mi alma. Pero una bruja????!!!! Ella podía llegar a entender todos mis sentimientos y si bien los entendía muy bien Jenny no sabia hasta que punto. Lo que yo no podía creer y todo esto pasaba mientras que Jenny me puteaba y me tiraba a mi cara cualquier cosa que tuviese cerca era que le pedí perdón. A mí la verdad me sabia a bledo si ella se iba o venia por que no la amaba y eso estaba claro pero la pregunta era a quien le pedía perdón. A ella, o a mi mismo por el daño que me estaba causando al visitar a Amelia? Eran muchas preguntas en un corto tiempo y seguían los platos, vasos y diferentes artículos caseros volando hacia mí.

- “I never thought you would do this to me. And fuck the Spanish classes, lessons or the stupid pact! I’m going back home to the ranch with my family and I don’t ever want to hear from you!”
Algo muy típico que siempre dicen las mujeres. Yo sé que me lo merecía pero al final me daba igual. Me daba la posibilidad de volver a donde Amelia las veces que quisiera sin estar preocupado de la hora de llegada, o de una llamada o de la cena que Jenny me tenía preparada. Tenía claro que ella no me iba a hablar pero sabía que no iba a ser para siempre. Ella volvería a mí porque si algo quería esa mujer en su vida era la apariencia perfecta. Explico; la apariencia de esta con alguien y tener una familia modelo, la familia perfecta. Ella estaba obsesionada conmigo y con esa idea pero yo nunca seré el hombre para entregarle eso ella. Ella no era la mujer para mí y eso lo tenía claro. Ella siempre fue un relleno en mi vida. Lleno muchos huecos que estaban vacios con su carisma, con su buen corazón, pero uno sabe cuando alguien es para uno, y ella no era para mí. La costumbre hizo de mí una persona conforme con lo que ella me ofrecía. El sexo cuando realmente lo quería era muy bueno. Pero nunca pensaba en ella en esos momentos. Siempre había otra y eso la hacía una más en mi vida. Si, yo, el ingeniero común y corriente, John, el que todos pensaban que tenía una vida muy monótona, tenía una vida muy excitante. En estos momentos corría por mi apartamento porque tenía una novia loca que me tiraba platos, pero realmente quien puede decir que le han tirado platos en su vida?
Jenny se había marchado y cuando por fin estaba por quedarme dormido, mi teléfono estaba sonando. Solamente 3 personas tenían mi teléfono personal. Mi jefe (lo cual lo hace el teléfono de la oficina también), Jenny (para sus angustiosas llamadas) y Amelia.
Era el número de Amelia y se me hizo muy extraña la llamada a estas horas de la noche.
- “ Hola Amelia como te puedo ayudar?”
- “no es Amelia. Es Lana y necesito verte.”