Sunday, November 13, 2011

-Capitulo 15-



Ya montados en el carro de John no se sabía quién estaba más nervioso. Jefferson, John o el tráfico que había en la Máximo Gomez. La lluvia era incesante y daba el ambiente perfecto para lo que se venía. Los carros no se movían pero John fue inteligente y salió algo temprano para no darle ninguna molestia a Amelia. Entre menos escusas mejor. En el carro estaban dos personas enfermas, una del vicio y el otro de tristeza. La brújula en la vida de John por fin empezaba a tomar un norte, pero esta era la forma equivocada de salir de Amelia. La única forma de salir de este círculo vicioso es que el mismo con su fuerza de voluntad le dijera a Amelia y a si mismo que no la necesitaba más. Que el pasado paso y que de ahora en adelante el solo iba a mirar hacia adelante. Ya por el malecón las calles estaban un poco más despejadas. A John siempre le gusto manejar por el mar así que tomaba esta vía, aunque un poco más larga para llegar a la casa de Amelia que quedaba por la zona colonial
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- Aja llave, pa' onde es que vamos? no me vengas a llevar al doll house que esa vaina a mí no me gusta ah...- dice Jefferson

-Tranquilo, ya te dije para donde íbamos. Solo que es un poco retirado de donde queda nuestro hotel.- responde John

-Debería llamar a Amelia para que sepa que voy en camino con un invitado para que no me mate o diga que no nos quiere atender. Debería pero no lo voy a hacer. Ella saber que estoy en camino y si le interesa mi dinero entonces abrirá la puerta.

Al llegar a la casa de Amelia sentía esa energía tan poderosa de su alma. Esa energía me miraba desde la puerta pero ahí no había nadie. Simplemente la oscuridad, eso era lo único que reflejaba desde la puerta. Cada paso que tomaba era como levantar concreto del asfalto. Me pesaban los pies y sudaba frio. Jefferson detras mío callado, como si supiera que esto era el principio del final y ya él era parte de esta historia. La casa, algo oscura y acabada por afuera no interpretaba nada de lo que era por adentro. Las alfombras árabes, de colores rojas y amarillas pero algo ya destruidas tuvieron tiempos mejores. Muchos retratos pero de personas desconocidas para mi mínimo conocimiento de la familia de Lana demostraba la historia en esta casa. No necesariamente de la familia de Lana. Pudo ser el esposo de Amelia o un pariente. Lo importante era que había historia y la hacia misteriosa como las mujeres que vivían en ella. Algunos candelabros de gas en la parte baja de la casa le daban un toque misterioso, y las mesas de madera oscura con detalles en oro con diferentes artículos de plata y otros en bronce me hacían pensar que en algún momento, alguien le pago a Amelia con esto.

Cinco pasos más y llegaría a tocar la puerta. Pero no iba a ser necesario porque ya olía a Lana esperándome. Lista para empezar la defensa de su territorio ante su madre. Yo no era de ella todavía pero en sus pocos años los impulsos eran la prioridad. Algo que me gustaba mucho de ella aparte de sus ojos y labios.

- Jefferson escucha. Esto se va a poner un poco complicado al principio pero te prometo que venir aquí cambiara tu vida.... y la mía.
- John cuidao con las vainas raras en las que me estas metiendo! yo quiero una vieja, no un man! Nojoda no me digas que te volviste ahora marica!! Tas jodido!
- No Jefferson! solo ten paciencia y quédate callado. You always fuck it up so just shut the fuck up!
- Ay mi madre y esta hembra!

En esos momentos Lana aparece de la oscuridad, de la sombra de la entrada y lo primero que se ve en esta noche fueron sus ojos verdes haciendo contraste con su piel canela. Jefferson quedo flechado pero que bueno que me aviso de la emboscada.

- John que haces aquí? Creo que quedamos claros de que no quería que vinieras a esta casa a buscar a mi mama. Así que si vienes a recogerme para ir al cine o a comer está bien. Deja y me...
- No Lana. Vine a buscar a tu mama. Yo todavía no he terminado y necesito terminar las cosas con ella.
- Mira maldito estúpido! no me ves más nunca! Entras y te olvidas de mí!
- Lana, dame un permiso que necesito ver a tu mama y mira, te presento a un Amigo. Jefferson.

Ella solo me miro entrar a la casa. Se quedó fría de cómo estaba mandando todo a la mierda pero no era así. Si este sentimiento de felicidad quería seguir creciendo en mí, debía hacer esto. Después resolvería mi situación con ella pero mientras tanto había algo más importante en el camino. Mientras caminaba por el pasillo estrecho lleno de portarretratos de personas desconocidas veía en fondo de la habitación la falda colgada en la pared. Sus colores rojos, verdes y amarillos, colores típicos del carnaval de La Vega, me hacían caer en estado de embriaguez. El pasillo se hacía más largo y yo más lento. La adicción que le tenía era muy fuerte y sin tener a Amelia conmigo yo empezaba a sentir intensamente a Kate y a Charlie. Me detuve un instante al no poder respirar más...

-Llave!! Que te pasa marica... Esta vaina está muy rara!
- Tranquilo Jefferson, aquí empieza tu aventura.

De la nada y por primera vez vestida de negro, apareció la morena Amelia.

-John. Sabía que no me ibas a fallar. Espero que estés listo para tu aún más interesante aventura.
- Amelia, él es...

- Él es Jefferson, yo sé exactamente quién es, pero este no es el momento de él. Jefferson necesito que esperes aquí unos minutos y después te atiendo. Tu... Entra y ve a tu silla.

Su energía era diferente, no era la misma que estaba esperándonos en la puerta. Era como lo que tenía puesto. Negra, absolutamente oscura como en algún momento fue la mía. Ahora, esto se ponía de verdad muy interesante.

Wednesday, November 9, 2011

-Capitulo 14-


Al llegar a la oficina ahí estaba. Jefferson. El amigo Colombiano y para ser mas especifico, el amigo cartagenero que me había conseguido en mis días en Colombia. El no tenía la menor idea lo que se le venía pero de igual modo yo necesitaba sacarme de una buena vez por todas a Amelia de mi vida y yo salir de la de ella. La unión que creaba ella con mi esposa era realmente una farsa, todo venia de mi mente pero ella de algún modo hacia que el trance se sintiera verdadero. Si me golpeaba, si lloraba, cantaba, me moría de carcajadas. Todo se sentía demasiado real. Jefferson iba a ser la herramienta para descubrir por qué teníamos esa conexión y más aun, como salir de ella.

- Hey Jefferson! disculpa que ayer salí de ti tan rápido pero tenía un compromiso y no podía hablarte.

- Tranquilo mi llave que yo te entiendo. Aquí las mujeres están igual que en Cartagena. Unas tremendas hembras y mis negritas con esos cuerpazos y...

- Okay man. Enough! haha. Mira, te acuerdas que me dijiste que querías ver a alguien que hiciera cosas parecidas como nuestra amiga de Cartagena? Aquí tengo una persona que es hasta mejor. Ahora, te advierto que el efecto es aun más enviciante y probablemente no puedas volver a Colombia después de estar con ella. Si estás dispuesto a eso, pues hoy voy a verla y puedes venir conmigo. Que dices?

- Nojoda John, yo sabía que tú eras un bacán! Necesito ver a esa hembra viejo estoy necesitado. Aquí nos vemos a las 5, cuidao y me dejas mariquita.


Así de fácil fue convencer a Jefferson de que él podía ser mi salvación sin él saberlo. Ahora, me tocaría pasar este día pensando en la noche que pase con Lana y en las consecuencias de visitar a Amelia. Estoy seguro que Lana no va a estar nada contenta al verme en la casa de la madre pero tengo que hacer esto por mí antes que pensar en ella. Al lado mío la siempre stalker de la falda corta. Al parecer todas las semanas iba a Zara y se compraba una de diferente color. Creo que esa era mi recompensa por ayudarla a escalar posiciones en la compañía. Una falda nueva cada semana. Entre la falda de Amelia y la de Clara, los pensamientos de trabajo se me nublaban y cada vez pensaba más en lo rápido que paso todo con Lana. No es que haya sido rápido, pero pasó rápido. En este momento me hubiese gustado que ayer todo pasase en cámara lenta. Que tocar su piel fuera tan lento como el proceso los vuelos que me tocan hacer para llegar a mi casa en Nueva York… y con la escale incluida. Su piel era suave…..

- John! Qué bueno verte en la oficina. Espero que estés pensando en los 3 servidores que tenemos congelados y no en la falda de Clara. No piensas almorzar? Son las 2 de la tarde – dice el Señor Pitmann.


- Mr. Pitmann como esta? Todo está bajo control con los servers. Fue un problema del cableado pero ya pude solucionar con la ayuda de Clara. Es muy inteligente- Respondí.

- Buen trabajo John. Debería traer más gringos a hacer este tipo de trabajos- Señala el Sr. Pitmann.

De esta forma caí en cuenta que me había quedado sonando en Lana por dos horas sin darme cuenta. Ahora tenía que correr a arreglar los servidores porque no tenía la menor idea que estaban dañados. También quede claro que había hecho mi aporte del día para el bienestar de Clara sin ella hacer nada. Tenía que pagar el precio de mirar la falda fijamente por 5 minutos y ahí lo había conseguido.

- Clara, necesito que trabajes con los ingenieros en arreglar el problema del servidor. Ya escuchaste a Pitmann y tú no me habías informado del daño.

- John, pero ese no es mi trabajo, ya me pusiste a trabajar en las presentaciones del mes! Es un chin ocupada! – responde Clara.

- Bueno tú me escuchaste decirle a Pitmann que tú eras muy inteligente y que te ibas a encargar de todo. Así que espero que antes de las 5 este esto solucionado. Yo me voy a almorzar and by the way, nice skirt.

Clara ya no me quería tanto después de esta conversación y yo había sobornado a dos personas en un día. Me estaba empezando a parecer a Amelia con sus formas de convencer a la gente pero eran cosas necesarias en este momento.
Ya era hora de partir hacia donde Amelia. Todos los problemas del día no comparaban con lo que se venía. Sentía que ella me esperaba y sabia que le iba a tender una trampa pero igual tenía que intentarlo. Era momento de enfrentar a los demonios de mi mente y sabía que mi verdadera esposa e hijo en mi corazón que iban a ayudar. Jefferson llegando a mi carro ingenuo y con una sonrisa de oreja a oreja quería seguir en este mundo de vicio pero yo no. Ahora, hacia Amelia.

Tuesday, September 6, 2011

-Capitulo 13-

Jueves. Seis de la tarde y el sol todavía brilla. No hay "tapón" (como se le dice al tráfico en Santo Domingo) en la calle y todo esta demasiado tranquilo. Creo que me da tiempo de ir al supermercado para cocinar algo especial esta noche. Ya que esta noche va a ser especial. Decidí que iba a hacer una pasta, unos camarones y alguna que otra cosa para darle algo de sabor. Llevaba por lo menos tres anos que no cocinaba para nadie, ni siquiera para mí. Todo era comida rápida, restaurante, todo con un toque del lugar pero nada que me representaba a mí. Uno de los placeres del mundo es prepararse su propia comida. Hoy era el día que volvía a hacer eso, y si pasaban diez anos para volver a cocinar, al menos no iban a ser trece años. Claro que no se me podía olvidar dos botellas de vino, un pinot griggio. Igual después de la primera no iba a reconocer si era un sevignon blanc, pinot noir, pinot griggio o pinot calabazas. Es interesante como aparte de usar los cupones en el supermercado, también tienen un alto parlante que les indica a las personas donde están los descuentos. Ya sabía que eran flojos, pero "Damn"!

- Dos mil trescientos pesos señor- dice la joven de la caja.

- 60 bucks??! Damn i'd rather buy some pizza.... ah, whatever.- Le respondí.

Ella solo tomo el dinero sin tener idea de lo que yo había dicho. Igual no le importaba ya que eran como robots. Pero hoy no vamos a enfocarnos en los robots. Hoy es jueves y se me está acabando el tiempo.

8:00pm.

Después de pegarme una buena ducha solo me quedaba cocinar. El vino blanco en la nevera con una de la botella abierta. Necesitaba un vino para relajarme. Esperaba que las pastas me quedaran bien. Después de tanto tiempo sin cocinar, solo quería que a mi invitada no tan sorpresiva le gustase la comida que estaba preparando.

10:30pm

Se va a enfriar la comida. Creo que es hora de guardarla, apagar las luces e irnos a dormir. No entiendo en que estaba pensando. Como pude pensar...

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La puerta sonaba y John se había congelado en el sofá blanco en forma de L. No sabía si abrir, brincar o gritar.. Por fin camino hacia la puerta.

- Voy, voy, voy... me vas a romper la puerta La....................Jefferson!!??

John solo lo miraba con una cara de confusión. varias preguntas se le venían a la cabeza. Primero como supo done vivía y segundo, el se quedaba solo por una semana!

- Amigo! como estas? mira, Carmen la de la faldita corta me dio tu dirección... Solo quería decirte que me quedaba una semana más y me gustaría saber si....- interrumpe John

- Jefferson, ahora no es un buen momento, mañana en la oficina podemos discutir todo lo que tú quieras pero estoy algo ocupado. - Le dice John

- Necesito saber si conoces a alguien como Julia, nuestra amiga de Cartagena... yo se que es dificil para ti pensar en eso pero necesito tu ayuda.- Repite Jefferson

- Amigo hablamos mañana en la oficina. Hasta mañana.- Le dice John cerrándole la puerta.

En ese momento el pensó que esa era la visita que presentía que iba a tener. Debió haberse sentado con Jefferson, disculparse por el rencor que había tenido todos estos años con él y seguir adelante viviendo. Pero esa no era la visita que el quería.


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10:58 pm

La puerta empezó a sonar otra vez. Yo ya no estaba de buen genio para seguir hablando con Jefferson. A paso firme desde la cocina llegue a la puerta. Estaba listo para decirle muchas cosas nada gratas al pobre vicioso de Jefferson...

- Lana!??

Así, ella simplemente se tiro encima de mí. Llevaba demasiado tiempo sin sentir un beso así como este. Creo que nunca lo había sentido. Cerré la puerta con la única parte de mi cuerpo que me quedaba habilitada, una pierna. Quizás le di una tangana tan duro a la puerta ya que se cayeron unos arreglos de la sala. Ella no me soltaba pero yo tampoco quería soltarla a ella. Ninguno de los dos buscábamos explicaciones para lo que estaba pasando, por que los dos sentíamos lo mismo. No era amor, no todavía. Yo no estaba listo para eso, era pasión. Era querer arrancarle la ropa y en eso estábamos. Botones volaban como pequeños ovnis por la casa. Ya ni sabíamos que mas quitarnos al llegar al cuarto, que mi reloj y su rosario llevaron también las de perder. No sabía que me había apoderado pero me sentía como Conan el Bárbaro, "the barbarian" como se dice en Ingles. Me gusta más en ingles pero dejemos de hablar de Conan. Todavía no decíamos nada, mi cara era parte de su cuerpo y sus labios parte de mis manos. Era absurdo como sudábamos y las ganas de estar uno con el otro eran insaciables. Así fue toda la noche, sin mucho que decir, con muchas risas, caricias. Unas más fuertes que las otras pero todo lleno de pasión.

9:00am

Viernes. Al abrir los ojos, lo único que podía mover de mi cuerpo, tenía una nota en mi mesa de noche. Estire mi brazo derecho ya que dormía sobre mi izquierdo y leí lo que decía.

“Mi mama esta estaba en lo cierto cuando te dijo que si fuera yo, solo te tendría a ti. Porque solamente te quiero a ti. No te atrevas a ir a mi casa hoy. "- concluye la nota

El plan me había funcionado por partes. Igual iba a donde Amelia porque necesitaba acabar de una vez por todas con estas sesiones falsas de la vida. Pero me iba a costar perder a Lana.
Tomare ese riesgo.

Monday, September 5, 2011

-Capitulo 12-

La mirada se me quedo pegada en la cara de Lana por unos cuantos segundos. El corazón se me quería salir del pecho pero necesitaba calmarme. No quería que Amelia sospechara nada de lo que me estaba pasando. Lana pagaría las consecuencias de todo. Sabía que era un error y tenía que corregir eso lo más rápido posible. Así que enfoque mi mirada en lo que fui a buscar en ese momento.

- Amelia, necesito tus servicios en este momento.

Seguí caminando hacia el salón sin esperar una respuesta de Amelia y sin mirar otra vez a Lana. Necesitaba entrar y ya tenía un plan. Esta vez todo iba a ser diferente.

- Dime mijo, cunto tiempo quieres que sea...- Decía Amelia antes de ser interrumpida por Lana.

- No te quedo claro lo que te dije el otro día? Que haces aquí?-dice Lana.

- Lana te voy a explicar algo. Por mucho que tú me digas lo que tengo que hacer o lo que quieres que yo haga esa es tu opinión. Yo traigo plata para que tu madre me de los servicios que le estoy pidiendo así que mejor vete a hacer tus tareas, para que en un futuro no vengan mas extraños a visitar a tu mama.

Lana no tuvo nada que decir. Pero ella no entendía que era para nuestro bien. En este momento entendí que sería más difícil tenerla pero era algo que necesitaba hacer. Yo antes de ser feliz, tenía que sacarme esta tristeza que me agobiaba. Toda esta tristeza se la tenía que dar a Amelia y para eso había venido. Lana subió las escaleras otra vez y no la volví a sentir en la casa.

- Bueno John. Me parece muy bien que hayas vuelto y por fin Lana le hace caso a alguien. Entre la escuela y los novios que tiene no la dejan pensar claro. Seguro que quiere tenerte como uno más de sus noviecitos. Si yo fuera ella te tuviera a ti solo. - Dice Amelia

No podía creer lo que Amelia me decía, pero tampoco me dio mucho tiempo para pensar en lo que me estaba diciendo de su hija. Ella simplemente se puso la falda, la falda que con los cristales y pedazos de metal hacían una clase de ruido extraño. Hacían que solo me enfocara en el ruido. Pensé, cuantos años le quedan a esta anciana para seguir bailando como Shakira? Creo que hasta baila mejor que Shakira. Me empezó a dar algo de sueno... Algo normal en este proceso pero mis ojos eran enfocados en la falda carnavalesca y el ruido de los cristales. Cada segundo que pasaba el sonido era más fuerte y los cristales resplandecían más. Ahora se veían los dos huecos oscuros que salían de la falda. Ella se acercaba y se hacían más grandes y más oscuros.

Todo Se volvió oscuro.

Al abrir los ojos Ahí estaba en la distancia. La famosa casa otra vez. Le había prometido a Lana que pensaría en otra cosa pero antes debía resolver este sueño con mi esposa y sus acompañantes. Al llegar a la casa me acorde que estas famosas muñecas no hablaban pero en este sueño les habilitaría la voz. Esta vez no toque la puerta, solo gire la puerta y ahí estaba enfrente mío. Esta vez sí era igual a mi verdadera esposa. Tan bella pensé. Su cabello rubio y esos ojos grandes y azules. Me daba tristeza pensar que esto era solo parte de mi imaginación.

- John, I need you to tell me you didn't come to send me away-. Dijo Kate

No me esperaba que su voz fuese completamente igual a la de Katherine. Creo que me paralizo el sonido de su voz. No la escuchaba desde la primera sesión con Amelia cuando decidí bloquear todo sonido que me recordara a ella.

- um, Kate.... Vine a decirte que te puedes quedar en esta casa pero yo no pienso volver. No es sano, me estoy enloqueciendo y creo que es lo mejor para mí. Tu siempre serás mi mujer y Charlie mi primer hijo pero necesito enfocarme en mi y en la vida real. Creo que ni tu ni Amelia va a estar felices con esta decisión.

- En ese momento empecé a sudar descontroladamente, Ese era un síntoma de que Amelia estaba muy presente Invadiendo mi sueño. Ahí en ese momento, de la cocina apareció ella. Sabía que esto no iba por buen camino pero tenía que luchar por mí mismo.

- Hola John, disculpa por invadir tu sesión pero como ya sabes, yo soy tan parte de ti como tú de mí. Me parece que esto es una decisión irracional. Creo que les haría a los dos cambia de ambiente. De pronto no en esta casa que les trae tantos recuerdos pero vayan a una finca, a una isla. No se John, realmente es tu imaginación. Pero si lo quieres intentar, no te cobro por la próxima visita. Es un regalo mío hacia ti.- dice Amelia

Eso fue todo lo que necesito Amelia para convencerme de no dejar de verla. Una sesión gratis en una isla desierta con Kate. Debería ser una total felicidad y eso era lo único que quería.
Al salir de la sesión Lana estaba al lado de una muy agotada Amelia, ella agarrando la mano de su madre. Todo seguía igual. Lana odiándome, yo pagando el precio de una ilusión y Amelia creyendo que lo que estaba haciendo le daba vida cuando realmente la acababa. Ya se le notaba en la cara la vejes que nunca le vi el día que llegue a Santo Domingo.

- Amelia vuelvo el viernes, en tres días espero que esto tome otro rumbo. Descansa... Estaré aquí a eso de las 8.- Le dije a Amelia

- Perfecto, Espero que abras tu imaginación mas allá de lo normal para esa sesión. Descubriremos mucho el viernes... No solo de ti, pero de mi también. Te lo Aseguro - Responde Amelia.

Así me fui, sin decirle una palabra a Lana. La mirada lo decía todo. Sabía que la vería antes del viernes. Ella no me tenía que mencionar nada, ni hacerme una señal. Ella vendría a mi casa a otra vez impedir que vuelva a ver a su madre. Mi pequeña ilusión a volver a sentir amor creció un poco más. Este era mi plan, esto era lo que quería hacer. Toda una trampa para Amelia y a su vez para Lana también. Así que hasta Pronto. Todos descubriremos mucho antes del viernes.

Tuesday, August 30, 2011

-Capitulo 11-

La reunión fue todo un "success" como diría John. Yo sentía su energía acercándose a mí. Sabía que el venia a verme pero no era solo a mí. Usualmente su energía era enfocada en mí, en pensarme. Pero ese día no. Ese día su energía estaba derivada a algo que le estaba creciendo en su alma. Era un sentimiento que me empezaba a perturbar. Yo quería ser todo lo que él le pasaba por la mente, así es como funciona lo que hago. El debe de estar enfatuado por mi presencia, por venir a sonar conmigo, y esta vez no era así.

- Mama que haces? Otra vez tratando de leer los pasos de las personas?- dice Lana.

- Hija tú no sabes de que hablas, mejor ve a hacer tu tarea y quédate en tu cuarto. Tengo una sesión en unas cuantas horas y no quiero que me interrumpas. - Le respondí a Lana.

- Este bien. Pero hoy es un día hermoso.- Responde Lana

Ella pensó que yo no sabía de su visita clandestina a John. Lo que no me había dado cuenta era de que al parecer ella, mi propia hija, le estaba creando este nuevo sentimiento. Algo que no me convenía nada a mí. Por qué? Necesito de la Energía de una persona como John, cansado de la vida que me llene la mía.

Al pasar de las horas y en medio de la lluvia llego el carro azul destartalado de John. Esta vez no venia solo, no traía con el su habitual tristeza, estaba acompañado de una luz maldita. Por lo menos para mí. Ahí pensé que lo mejor sería no abrir la puerta. Pero las ansias que él tiene las tengo yo también. Porque él me da vida al igual que yo se la doy a él.

La puerta.


No deja de tocar.


Sera mejor que le abra la puerta.



- Hola Amelia, necesito...

En ese momento paso lo que tenía que pasar. Le vi la mirada como se le perdía en el espacio al gringo. No era necesariamente en el espacio. Era hacia las escaleras de madera que dirigían hacia los cuartos de la casa. Volteé la mirada y vi a Lana en las escaleras, vi como se le crecía esa pequeña energía a John con solo una mirada. Un mirada sumamente intensa, es mas en los diez segundos que duramos en absoluto silencio, la respiración de ambos era más fuerte, las pupilas de los ojos agigantadas. Era una pesadilla total. Estaba pasando lo peor que podía pasar. Los celos que me daba. Mi propia hija.

Pero su tristeza seguía siendo la que estaba comandando su corazón y yo me iba asegurar que esto siguiera siendo de este modo. Así mi hija terminase siendo mi mayor enemiga.

Thursday, August 11, 2011

-Capitulo 10-


- Es impresionante el calor que hace en este cuarto. No quiero abrir los ojos. Quiero dormir un poco más.
- Sera que en realidad se dañaron los servidores de la compañía? Un rato más de sueno por favor..... No me quiero levantar!

Al abrir los ojos se dio cuenta que no estaba en la silla en la cual se había quedado dormido hace un par de horas. Ahora estaba acostado en una cama, muy parecida a la de su hotel. La gran diferencia era que en este hotel había era un abanico de techo, y no el aire central el cual estaba acostumbrado. El sabia que esto no era normal pero muchas veces se confundía con los sueños, el mundo real y su vida con Amelia. Con mucho silencio decidió ver por la ventana, ya que el lugar se le hacía muy parecido y este tipo de calor solo lo había sentido en un solo sitio.

- Cartagena! What the fuck I'm I doing here?

Al ver la ciudad vieja con sus murallas y el castillo de San Felipe entendió que no estaba en Santo Domingo y que algo muy extraño estaba sucediendo. Pero aun más grave fue ver juguetes de niños en el cuarto. Los juguetes de su Hijo. Enseguida el calos que estaba sintiendo paso a ser frio, un frio intolerable. El dolor en el estomago y la falta de aire lo atacaban y no podía creer lo que estaba viendo. Los juguetes de Charlie. Ahora fueron las lágrimas lo que no paraba de salir de sus parpados, las rodillas no le daban más y cayó al piso. El piso frio al igual que el. Parecía que los últimos días era su aliado más cercano. Pero con las pocas fuerzas que le quedaban, se levanto del suelo hacia la cocina del apartamento. Había una nota para él.

Honey, please be ready at 6:30 pm. We went out for a drive in the city but we will pick you up at that time for dinner.

PS. Charlie and I miss you.

Yours Trully,

Kate.

-6:35 pm! IM LATE!!

John se lavo la cara y salió corriendo del hotel. El camino era un poco complicado ya que el Hotel Caribe era algo complejo dependiendo de su habitación y el piso. John llego rápido a la entrada y no veía nada, nadie lo pasaba a buscar.

- Señor! Disculpe. Por aquí no ha pasado una muchacha rubia con un niño, es mi esposa y mi bebe. Me deben venir a buscar. Por favor señor, responda. - Muy angustiado hablaba John
- No señor por aquí no ha pasao nadie. Pero tranquilo papa que si veo a su señora le aviso. -Respondió el designado en el valet.

En medio del desespero John se dio cuenta que tenia puesto el mismo traje con el que se había quedado dormido en la oficina de los servidores. Pensó que después de su estadía en Cartagena el había votado todos sus recuerdos. Ahí lejos, podía ver que a cinco semáforos se encontraban ellos. Su Hijo y su esposa. El amor de su vida. John no quiso esperar y empezó a correr hacia ellos. Era la hora de mucho tráfico y al igual que ellos el tenia que esperar que el flujo de carros andará.
En cuestión de segundos Kate pudo reconocer a John y le hizo una señal para que andará. Ahí como si fuese algo programado el carro de ella quedo primero en la linea. John decidió esperar a 4 cuadras ya que era peligroso avanzar a esta hora pero ahí paso lo inexplicable.

Por alguna razón Kate decidió acelerar, pensó que el policía le estaba dando la vía y en un abrir y cerrar de ojos el pequeño Renault 8 estaba siendo envestido por un borrador (así es conocido este tipo de bus en Colombia). John veía como el conductor no hizo el mínimo intento de evadir el carro en el cual iba su mujer y se lo llevo por delante de tal forma el carro se desplazo al otro lado de la muralla protectora terminando en las piedras del mar. John vio como su mujer y su hijo eran sepultados por una mala decisión. Por el desespero de ella ver a su marido como no lo había visto en semanas. Emocionado, corriendo y con energía. El carro mientras caía dio un par de vueltas y al caer por completo John después de 30 segundos todavía no respiraba. En el silencio completo de la calle, el reacciono y corrió con todas las fuerzas que tenia pero ya era muy tarde. No había nada que hacer. Con la ayuda de algunos pesadores trataron de remover los cuerpos, pero cada movimiento un dia más el carro. En uno de esos, la roca que le daba soporte al carro sucumbió a los esfuerzos de estos hombres, y el cuerpo de Kate y Charlie caían al precipicio de esta mar oscuro. Ahí, y con todos los sentimientos encontrados John apago su corazón. El en el suelo, en estado de shock, con sangre en sus manos veía como se hundía su vida.

- Señor! levántese que se va a caer también!
-Señor!
- Oiga! llevemos a este tipo al hospital...- decía la gente.
- Boss!
- Señor, levántese por favor
-BOSS! Es Clara! que le pasa! esta todo sudado!

John abrió los ojos con una cara de haber visto la muerte. Por supuesto que la había visto. En un sueno.

- Clara que paso, discúlpeme. - repite John.
- Jefe, tenemos la reunión en 30 minutos, ya termine toda la presentación que me pediste, es más, si no puedes presentar estoy preparada. - Indica Clara.
- Perfecto tu presentaras por que en el estado que estoy no me creerá ni la cocinera.- responde el.

Así, John sigilo en camino hacia la sala de conferencia con mucho en su mente. La visita de Jefferson le traía malos recuerdos, y llevaba mucho sin soñar esto. Ahora, también le recordó que la vida continúa y que él estaba vivo. Que ahora más que nunca, después de 6 anos de la muerte de su familia, el debía rehacer su vida. Ahí entendí el siguiente paso a seguir de su leyenda.

- Necesito ver a Amelia. No, necesito ver a Amelia y a Lana.

Wednesday, August 10, 2011

-Capitulo 9-

Al llegar a la oficina Clara (la vecina de las faldas cortas) le entrego a John un mensaje que le indicaba que al final del día el debía tener una presentación lista para los auditores. Con tanto sueno John no sabía cómo le iba a hacer para poder completar esta presentación. Pero como siempre él le tenía una solución a todo.

- Clara! Puedes venir a mi escritorio por favor? - dice John.
- Claro cuéntame John. -Otra vez, y como siempre, con un tono algo seductor le responde Clara.
- Mira tengo que hacer una presentación y se me presento una situación en los servidores. Creo que si me ayudas a completar esta presentación sería una buena oportunidad para demostrarle al jefe que no solamente eres Hot (sonríe John), pero que eres muy importante para esta compañía. Que dices? - Añade John.
- Tú piensas que soy chula?- Clara le dice sorprendida.
- Eso no es importante ahora, solo te estoy tratando de ayudar. -repite John.
- Esta bien, indícame lo que necesitas que haga y hablaremos después del otro tema. -dice Clara

John le explico extensivamente lo que le tocaba hacer a Clara para ella salvarle el pellejo. Ella no sabía la ayuda que le estaba dando a este muérgano pero él la necesitaba en estos momentos. Porque si era un muérgano en ese instante. De sueño, comida y de lo usual, amor y compañía.

Eran las 10 de la mañana y ya John estaba partiendo de la oficina hacia los servidores, una zona de la empresa reservada para él en la cual iba a poder dormir. Pero después de una noche de tantas emociones, entre el cansancio y todo lo que se le pasaba por la mente, el no sabía si lo mejor era dormir o seguir pensando. La caminada eran de más o menos 12 minutos y la cara de preocupación de John lo decía todo.

- John! No puede ser!! Tu también estas por aquí? How are you doing my friend?

Como si hubiese visto a un fantasma, un fantasma de su pasado, John no podía creer lo que estaba viendo.

-Jefferson? Que haces en Santo Domingo? Pensé que te ibas a quedar en Cartagena?- Muy nerviosamente responde John.
- Amigo, mi trabajo en la planta de INFOTECH es por una semana. Nunca me imagine encontrarte aquí pero me alegra verte bien.... después de Cartagena, pensé que mas nunca sabría de ti. Me alegra verte bien. - responde Jefferson.

Este hombre no sabía por todo lo que John había pasado la noche anterior pero era mejor dejarlo así y no decirle nada. Ya le había hecho suficiente mal, sin él saberlo, a John y era mejor dejarlos así.

- Sí, bueno... Estoy mejor (mentira de John), pero tengo que correr a los servidores así que más tarde te puedes pasar por el área de tecnología y podemos hablar mejor. Qué te parece? - añade John.
- Perfecto. Ahí estaré my old friend. Tenemos mucho de qué hablar. - Así se despide Jefferson.

John no sabía si reírse o llorar. Jefferson Aníbal Cinfuentes, el causante de parte de los males por los que pasa John estaba en Santo Domingo. El fue la persona que por primera vez lo llevo a donde una captadora de energías. Estas negras (según John) poseídas por la magia, eran las que los llevaban a otros mundos, otras galaxias en los sueños que en algún pasado tubo John en Cartagena. También por causa de estos sueños John tuvo la perdida más grande que cualquier persona puede sufrir y por la cual su corazón sigue apagado. El de su familia.

Al por fin llegar a los servidores John encontró su escondite y una silla en la cual por fin había decidido a dormir. Seguían las emociones para este hombre y el sueno que se le venía a John lo iba a llevar a lo más profundo de su corazón. A un lugar el había bloqueado hace unos anos.

Friday, July 29, 2011

-Capitulo 8-




El golpe fue severo y directo adonde era necesario que fuese. El en el piso y ella temblando del miedo, porque no sabía si lo había matado o no. Ella no sabía si acercarse o si dejarlo tirado y salir corriendo. Estaba en un estado de shock y hasta que le toco respirar fue que reacciono.
-John?
-Por favor respira, dime que estás vivo, dime que no te mate de un golpe... bueno, de varios golpes. Perdóname, estaba frustrada y no sabía qué hacer, porque me preocupas pero me preocupa más mi mama. - agrego Lana.

Pero el seguía en el suelo sin hacer un movimiento. Ahí, ella pensó que debilucho era él, que con unos cuantos puñitos, lo dejo en el piso, pero al mismo tiempo, con la adrenalina en su cuerpo ella no supo controlar su fuerza. También pensó que era tierno y valiente al haberla dejado golpearlo, con esto aceptando que él estaba equivocado y dejándola salir de su frustración. Así que después de pensar todo esto, Lana se le acerco. Coloco la cabeza del en sus piernas y con una toalla mojada le empezó a sobar la cabeza.

- la verdad creo que estás loco, gringo loco, pero no quiero que te mueras así que por favor despierta.

Al pasar de unos minutos ella empezó a sentir el respirar de John un poco más fuerte, y más fuerte ella lo abrazo.

- Lana no me dejas respirar de lo fuerte que me estas abrazando, pensé que me odiabas pero veo que te caigo mejor de lo que pensaba. -Le dijo John con una pequeña sonrisa.
- Eres un mal agradecido, pero gracias por estar vivo por qué no quería cargar con un muerto, en especial gringo!!- Agrego Lana.

En ese momento como un resorte, ella se levanto, dándose cuenta lo cerca que estaba de cometer un error.
- Hazme un favor, si piensas volver adonde mi mama, trata de pensar en otras cosas mientras que estás en tu mundito, no vaya a ser que me toque venir otra vez a darte un par de cachetaditas y quedes en el suelo.

Así sin decir más Lana se iba dejándole un recado a John. El recado no fue que no volviera adonde su mama, pero que volviera y no solo a intentar cambiar su obsesión por algo más positivo, pero porque ella lo quería volver a ver. Él lo entendió así, y así mismo se quedo en el suelo con su toalla mojada sobre su cabeza. Así iba a dormir y soñar en lo que había sucedido. El volvió a sentir algo en su corazón, fue pequeño pero ahí estaba y no era por un invento de su mente o algo sexual. Era un sentimiento de gratitud y de felicidad hacia una mujer. No una hermana, mama, prima o tía. Una mujer que podía ser algo mas para él. Algo especial.

El siguiente día John se levanto para ir a la oficina. Había dormido mal ya que el piso había sido su compañero en la noche y el pecho lo tenía ardiendo. Ardiendo de dolor gracias a las "cachetaditas" cariñosas de Lana pero el había aprendido de esta situación. Aparte la vista del Malecón era espectacular. El océano brillaba con el sol y el azul de sus olas era hipnotizante. El olor a sal que entraba por el balcón le acordaba de sus días trabajando por Cartagena, fuente de su obsesión. Pero así es la vida, después de un día tormentoso, entraba la cama de mar, demostrando que todo iba a estar bien y en su mente, el sabía que algún día superaría esto que le pasaba y algún día, esa luz que Lana ilumino apunta de golpes, iba a resplandecer como el sol en el Malecón.

Friday, July 15, 2011

-Capitulo 7-

Belleza brotaba de los poros de la persona que tenia enfrente y no lo podia creer. Era como si estuviese en un sueno pero esto era real. Lo sentia mas que en cualquier otra oportunidad.

- "que paso con tu uniforme"? Lo primero que me salio de la boca. dije.
-" Eso es para la universidad, a menos que vayamos a estudiar algo ahora John, Dime, necesitas estudiar algo"? Me respondio Lana. Algo seria y con algo de sarcasmo.

No sabia que responder. Si queria estudiarla a ella o deverdad sentarme a ensenarle de la compania. No sabia que pensar. Era la primera ves desde que empezaba mis sesiones con Amelia que la veia de esta forma y esque hoy ella no era ninguna nina. Era toda una mujer. Pero era obvio que no se habia vestido asi para mi, o eso fue lo que pense. No sabia si mirarla a sus ojos azules, a sus ombros morenos (como su mama), a su escote o a la mini falda. Los ojos me daban vuelta y me estaba mareando.

-"Asi que lo tuyo es el escote y no la falda como tu madre"? Me seguian saliendo las cosas equivocadas de la boca.

- "Tienes frio? hasme el favor y cambiate que esa toalla no te esta ayudando en nada". Me respondio muy calculadora, atacando lo que yo le dije, muy sutilmente.
Pero me di cuenta como me miraba y esa mirada la habia visto antes. Yo nunca tuve el mejor cuerpo pero ahi estaba la mirada prohibida y era todo lo que necesitaba para saber lo que ella queria o eso fue lo que yo pense. Me senti indestructible al saber que mi opositora numero #2, (jenny era la #1), sentia algo mas o queria algo mas.

-" Ya mejor asi? Aver Lana cuentame en que te puedo ayudar. Disculpa lo del escote y lo del uniforme pero nunca te habia visto asi". Le dije tratado de recuperar confianza y terreno.

-" Te vine a pedir una cosa, puede que sean dos. Una es que por favor no vuelvas mas a donde mi madre. Ella se esta enfermando con cada visita tuya. La conexion que tienen ustedes en el momento de tu ilucion es demaciado fuerte para ella. Eres con el unico que se deteriora por que ella sabe perfectamente que tus iluciones son a causa de un sufrimiento interno. La palabra ilucion no aplica a ti por que lo que estas viviendo es un mundo irreal dentro de mi madre y no lo puedo permitir mas. Ella se va a morir por culpa tuya y despues que se muera que? dime que piensas hacer"?. Dijo Lana.

Otra ves me habia quedad anonadado por que no era su belleza pero la inteligencia con la cual entendia mi situacion. Yo iba a donde Amelia por que despues de tantas desiuluciones se me habia muerto el corazon. Mis "iluciones" eran tristes con una mujer diferente cada ves, o varias. Ningua hablaba por que podia relacionar las voces y ellas hacian exactamente lo que yo les decia, haciendo un control absoluto, no dejando que un sueno, trance o aventura fuera eso. Ella tenia razon. Pero estaba obsecionado por que ahi por lo menos, podia controlar todo lo que pasaba. Me costaba revivir mi corazon y era por ser un cobarde. Cobarde al amor.

-"Lana no puedo hacer lo que me pides. Yo le pago una suma importante de dinero a tu madre en cada sesion y es importante para mi este mundo Es mi ilucion y asi va a ser hasta que se termine mi tiempo en esta maldita isla". Eso me salio con rabia pense.
-" Ahora dime que era la segunda cosa que me ibas a pedir". Le insisti.

" Que desilucion me das John. Pense que eras mas que otro borracho extranjero que venia a mi pais. Ya no importa. Lo segundo que te iba a pedir es que concideres cambiar tu ilucion. las otras sesiones que tiene mi madre son menos intensas y es que las personas que van piensan en cosas que les da felicidad. Viajar por el mundo, Ganar mundiales de futbol, volver a ver a un familiar muerto. Tu tienes el poder para hacer ese cambio pero si no lo hayas en ti pues me tocara hacerme la idea de la muerte de mi mama". Las lagrimas caian de la cara de Lana.

" Pues tratare de volar un avion con una de mis acompanantes de copiloto. Creo que eso le podria dar menos problemas a tu madre". Le dije sarcasticamente.

Ahi Lana se me vino ensima a atacarme, con la misma furia de Jenny pero era mas genuino, ella si le preocupaba la mama y le preocupaba yo tambien. Ella no lo estaba haciendo por si misma pero de la impotencia de no poder penetrar mi mente. Algo que en un pasado algo ya distante, cualquier mujer lo lograba con facilidad. Yo la deje que me golpeara con toda su furia por que aparte que me lo merecia queria saber si ella era de verdad.

Derrepente senti mi corazon latir.
-Capitulo 6-

En unas horas estaria llegando Lana al apartamento donde vivia provisionalmente John. Despues de tener una pelea de ese tipo, enves de un apartamento, el lugar parecia un manicomio. Pero como es regla, tocaba recojer el apartamento para que a la llegada de esta visita muy inesperada se sintiera comoda. Esto se volvio algo mas complicado de lo esperado para John, y es que como nunca estaba en la casa, no sabia donde guardar las cosas, y en medio de sus visitas nocturnas a Amelia y las quedadas hasta tarde en la oficina, realmente se le habian olvidado todas las labores de la casa. Extrano por un segundo a Jenny pero por las razones equivocadas y no se puede extranar a alguien solamente por el orden en el que se mantenia la casa.

La luna en el malecon era impresionantemente grande esa noche, con un color semi amarillo parecia como si se fuese a estrellar con el mundo y John era imnotizado con ella, nunca la habia visto brillar con esa intensidad y el, entre las cosas que habia aprendido con Amelia era que eso es una buena senal.
"a good omen, look at me, I'm even learning about this shit." se decia a si mismo mientras que limpiaba y recogia los basos, platos, o lo que quedaba de los platos, portarretaros y demas. Todo en el piso cerca de la destruccion. Pero ya era muy tarde y como buena hija de una persona puntual (Amelia), Lana llegaria en 5 minutos. No era necesario limpiar el cuarto pero ya que estaba en eso, y le llego la inspiracion, se puso a limpiar y recojer el cuarto. Ahora a la ducha, porque despues de tanta limpieza tocaba el limpiarse a si mismo. Limpiar todo lo que habia pasado, las lagrimas de Jenny en el. Todavia sentia el perfume de ella ya que despues de todos los platos rotos, ella de despedida le dio un beso para no olvidar. Ya se le habia olvidado.
"Que querra esta nina. Yo se que no le caigo bien por usar a su madre pero de venir hasta aqui sin permiso de Amelia y con la necesidad de hablar conmigo? Seguro necesita dinero para la escuela. O depronto que la ayude a conseguir un trabajo para el verano." Todo esto se le pasaba por la cabeza mientras que el agua de la ducha, irviendo, limpiaban su cuerpo.

Cuando John se decidio porfin a usar el jabon, la puerta. El timbre no paraba y la puerta estaba que se caia.
"Sera que la enana me tendio una trampa y es la policia??" penso incredulamente el tonto de Jonh.

Salio del bano y coloco una toalla alrededor de su cadera, el semi mojado corria a abrir la puerta.
Al abrir la puerta se encontro con una muy grata sorpresa y esto parecia como sacado de uno de sus suenos.

Wednesday, July 6, 2011

-Capitulo 5-

Al llegar a la casa me encontré con todas las luces prendidas, la casa desordenada. Algo que no era muy común para Jenny. No quería ni saber lo que estaba pasando pero me tocaba enfrentarlo. John el cobarde enfrentando uno de sus miedos más grandes. Una verdadera furia de Jenny.
- “ donde estabas? le pregunte a tu asistente y me dijo que habías partido temprano. Pensé que tenías una cita en el doctor o algo parecido pero siempre me las mencionas. Decidí pedir un taxi y seguirte hasta donde fuiste y descubrí la verdad! Cerdo!” Dijo Jenny.
Lo que yo no sabia era que ella estaba jugando conmigo y otra vez volvía a ser más inteligente que yo. Ella no sabia absolutamente nada pero me lo creí todo, como un niño pequeño en una fiesta de magos. Realmente siempre fui muy incrédulo con los magos…
- “te confieso la verdad. Fui a donde una mujer, pero no es lo que tu piensas. Ella no es una prostituta o una mujer de prestar servicios, ella realmente me dice mi futuro, me lee la mano y estoy obsesionado con ello! Por favor perdóname!”. Le grite a los cuatro vientos.
Al verle la cara a Jenny entendí lo que estaba pasando. Ella no me había seguido a ningún lado y yo le acababa de confesar una verdad, aunque parcial, algo muy cierto. Fui a donde una mujer, que no era ella y aparentemente llevaba mucho tiempo yendo a donde ella. Buscándola y dejándola entrar hasta lo más profundo de mi alma. La verdad a Jenny no le hubiese molestado una prostituta por que ella no toca mi alma. Pero una bruja????!!!! Ella podía llegar a entender todos mis sentimientos y si bien los entendía muy bien Jenny no sabia hasta que punto. Lo que yo no podía creer y todo esto pasaba mientras que Jenny me puteaba y me tiraba a mi cara cualquier cosa que tuviese cerca era que le pedí perdón. A mí la verdad me sabia a bledo si ella se iba o venia por que no la amaba y eso estaba claro pero la pregunta era a quien le pedía perdón. A ella, o a mi mismo por el daño que me estaba causando al visitar a Amelia? Eran muchas preguntas en un corto tiempo y seguían los platos, vasos y diferentes artículos caseros volando hacia mí.

- “I never thought you would do this to me. And fuck the Spanish classes, lessons or the stupid pact! I’m going back home to the ranch with my family and I don’t ever want to hear from you!”
Algo muy típico que siempre dicen las mujeres. Yo sé que me lo merecía pero al final me daba igual. Me daba la posibilidad de volver a donde Amelia las veces que quisiera sin estar preocupado de la hora de llegada, o de una llamada o de la cena que Jenny me tenía preparada. Tenía claro que ella no me iba a hablar pero sabía que no iba a ser para siempre. Ella volvería a mí porque si algo quería esa mujer en su vida era la apariencia perfecta. Explico; la apariencia de esta con alguien y tener una familia modelo, la familia perfecta. Ella estaba obsesionada conmigo y con esa idea pero yo nunca seré el hombre para entregarle eso ella. Ella no era la mujer para mí y eso lo tenía claro. Ella siempre fue un relleno en mi vida. Lleno muchos huecos que estaban vacios con su carisma, con su buen corazón, pero uno sabe cuando alguien es para uno, y ella no era para mí. La costumbre hizo de mí una persona conforme con lo que ella me ofrecía. El sexo cuando realmente lo quería era muy bueno. Pero nunca pensaba en ella en esos momentos. Siempre había otra y eso la hacía una más en mi vida. Si, yo, el ingeniero común y corriente, John, el que todos pensaban que tenía una vida muy monótona, tenía una vida muy excitante. En estos momentos corría por mi apartamento porque tenía una novia loca que me tiraba platos, pero realmente quien puede decir que le han tirado platos en su vida?
Jenny se había marchado y cuando por fin estaba por quedarme dormido, mi teléfono estaba sonando. Solamente 3 personas tenían mi teléfono personal. Mi jefe (lo cual lo hace el teléfono de la oficina también), Jenny (para sus angustiosas llamadas) y Amelia.
Era el número de Amelia y se me hizo muy extraña la llamada a estas horas de la noche.
- “ Hola Amelia como te puedo ayudar?”
- “no es Amelia. Es Lana y necesito verte.”

Wednesday, June 29, 2011

-Capitulo 4-

Oscuro. todo era oscuro. Miraba alrrededor y de lo unico que me acordaba era mirar el movimiento de la falda de Amelia y ahora, oscuro. Asi nunca empezaban mis aventuras dentro de su falda pero esto tenia que ser por el cansancio de Amelia y la velociadad que esto estaba pasando. tenia que encontrar alguna luz asi que empeze a caminar en esta oscuridad. Me tropezaba con cosas, rocas y cables.. eso pense pero no lograba ver dada la manera como estaba de oscuro. Ahora empeze a correr y sentia un cansancio, estaba agotado. Volvi a cerrar los ojos una vez mas y en el momento que los abri mire hacia el frente y ahi estaba, la casa de mis suenos. La casa donde creci, pero con habitantes muy diferentes.

La casa estaba lejos asi que intente seguir corriendo pero mi cuerpo no daba para mas. Me senti aun mas conectado con lo que sentia Amelia asi que decidi simplemente caminar. Faltando unos 100 metros para llegar escuche una voz.

-"Mama, respira mama. Si no puedes con esta sesion dejalo salir. Por favor"!

Esa tenia que ser Lana. Lana molestando para no dejar que su mama se consentrara y estaba afectando nuestra coneccion pero esta bien. yo podre seguir y estoy seguro que Amelia tambien.

-"llegue a la casa". pense.

Agotado de tanto correr, caerme y ensuciarme con lo que fuera que se crusara en mi camino, toque la puerta como siempre lo habia hecho.
No hay respuesta.
Una soledad absoluta inundaba la casa, fria y desolada. Nunca era asi y eso no era lo que queria. Llegue a pensar que definitivamente le estaba afectando todo esto a Amelia pero yo nunca decidia cuando salirme, es mas, nunca me acorodaba como me salia de estos suenos.
Decidi abrir la puerta, y ahi me estaba esperando una de ellas. Hoy no se veia tan feliz pero tenia que ser por la velocidad en lo cual todo estaba sucediendo, depronto por que tenia mal olor de tanto correr y ensuciarme o depronto por la energia que estaba soltando. Pense que yo era el problema cuando realmente no era asi. Toda mi vida pense que yo era el problema y trataba de compensar por otras personas pero mas adelante en esta historia me iba a dar cuenta que no es asi, y que tenia mucho que ofrecerle al mundo. No era solo un nerdo, una rata de laboratorio.

Se hacerco a mi, su mirada penetrante como siempre enfocada en mis ojos. Sus ojos azules, mis favoritos solo dejaban de mirarme cuando espabilaba. Mejor dicho, caminaba en camara lenta con la mirada fija hacia mi. Era ella y yo y no habia mas nada alrrededor.

-"bano"??. "quieres que vaya al bano"?

ella apuntaba hacia el bano y entendia que yo estaba
sucio y necesitaba baniarme. Una de las cosas que pude hacer en mis iluciones era no permitirles hablar ya que seguro iban a sonar como alguien, exactamente lo que no queria. Ya era mas que suficiente con su cabello rubio, su piel blanca y sus ojos azules. Totalmente diferente a mi Jenny.
La ducha estaba algo resbaladisa pero trata de apurarme para poder hacer lo que tanto queria, pero entre el jabon, shampoo y el rinse paso lo que pensaba.

"no! no! FML!!!".

Cuando abri los ojos solo tenia algo oscuro enfrente mio. No podia enfocar la mirada por un par de segundos y me dolia la cabeza.

"Amelia? que haces aqui en sueno? oh shit, i get it...". le dije.

Ella no tenia nada que decirme, se veia muy agotada, asi que decidi dejarle el dijero en la mesa e irme lo mas rapido posible. Jenny me esperaba y esta aventura que empezo a las 8 de la noche se habia extendido demaciado. Ya eran las 12am y lo que me esperaba en la casa iba a ser epico.

"Hasta pronto Lana. Sigue con los estudios.." . Le dije a la joven.

Que lo unico que hacia era mirarme, mirarme fijamente como tratando de decirme algo, pero no decia nada. Ahi parti y el camino a la casa iba a ser bien corto en comparacion con lo que se me venia en un par de minutos.

Friday, June 10, 2011

-Capitulo 3-

El plan estaba friamente calculado y no habia razon para que salieran las cosas mal. eso penso John. Sin acordarse que era malisimo para planificar y que en este mundo el que lo planea todo usualmente le sale todo alrreves. Trabajo muy duro durante una semana para que en el momento de hacer el reporte de la semana, no le tocase quedarse hasta tarde. Le diria Jenny que le tocaba trabajar hasta altas horas de la noche y ahi visitaria a Amelia. A las 4 de la tarde, con el calor de esta ciudad, Santo Domingo, John se preparaba para salir a su tan anelada cita. Una visita cargada de emociones, sentimientos y pensamientos que solo el podria explicar pero que a la hora de explicar eran inexplicables.

-"John, tienes unos minutos para ayudarme con este grafico? se que no es tu trabajo pero me esta costando mucho y tengo una presentacion con gerencia. me ayudas?". Le dice Clara.
La cara de John lo decia todo. No era solo un grafico pero una presentacion entera que necesitaba la ayuda de el, porque si Clara presentaba eso asi, la correrian de la oficina por falta de conocimiento a su trabajoa basico. EXCELL!! Pero cuantos realmente sabemos de excell? se pregunto John.
-" Claro que te voy a ayudar, como no te voy a ayudar Clara" dijo John.
Al final de cuentas ella era muy similar a sus iluciones. Una joven de alrrededor de 20 anos, la cual obtuvo esta posicion por su fisico y no su inteligencia, esto no le molestaba en nada a John ya que ella se sienta al lado de el, y sus escotes, faldas y piernas hacen de cada dia en la oficina, un dia muy grato. Pero no es Amelia y no le da todo lo que esta negra dominicana le ofrece.
-" listo Clara ya me tengo que ir porque me espera mi novia con una de sus cenas favoritas". miente John.
Despues de 3 horas gastadas en la presentacion de la barbie lo que mas queria John es irse a su mundo ficticio dentro de Amelia.
-"Gracias John, mira, cualquier cosa que necesites en la oficina dejame saber... o afuera de ella. gracias por tu ayuda". Le dice clara.
Una oferta que ni le alzo una ceja a John, no en estos momentos en los cuales necesitaba de su droga, vicio favorito.
-"si clara, hablamos manana. suerte". dice John
Trafico en la Maximo Gomez, penso John. No sabia de otra via para llegar hasta Amelia y le toco un trafico inusual a estas horas de la noche, era como si una fuerza del mas alla si quisiera interponer para que el viera hoy a Amelia. Pero el seguia hacia adelante porque el que no empuja, no consigue las cosas que quiere penso.
Suena el telefono.
-"I'm Fucked!! think fast!!........... ummm.. Hi My love" John contesta el telefono.
-"Hey.. are we back to english? where are you? why are you in the care so early? I thought you had the presentation? you should've told me so I would order some food.." Jenny responde.
-"No, aqui seguimos practicando el espanol y no me he ido de la oficina. Estoy buscando comida por que todavia nos falta demaciado. Sorry Jenn I'm very stressed y se me olvido de nuestro pacto". Responde John.
-"Ok mi amor. Te estare esperando, hable con mis padres y debemos hablar cuando llegues a la hotel" Dice Jenny.
Que se tramara esta loca. penso John. Pero le fue mejor de lo esperado en esta conversacion y logro que se quedaran las cosas en buenos terminos.
- "Te hablo despues Jenn, bye, I love you". Responde John.
El [I love you] mas falso de los ultimos 10 anos de su vida. Era mas un, dejame en paz un rato y bueno eso era lo que el queria en el fondo de su corazon.

8:30pm y porfin llega a la casa de Amelia. El trabajo, Clara, la avenida Maximo Gomez con el trafico y su novia Jenny no iban a impedir que esto sucediera. Era el momento que llevaba esperando por las ultimas semanas y nadie le iba a decir que no.
What the fuck???? penso John, algo desesperado y angustiado. trata de abrir la puerta pero esta cerrado y no se da cuenta que en frente de el, hay un letrero que dice "CERRADO". John planifico tanto este dia que se le olvido que Amelia no trabaja despues de las 8pm, porque usualmente tiene sesiones que pueden durar 4 horas.
John hace un intento desesperado al tocar la puerta, pero nadie le responde. Se da por vencido y empieza a caminar a su carro.

-"Ella ya esta cansada y no te puede ver hoy. Deberias mejor dedicarte a un deporte enves de venir aqui" dice una voz en la puerta.

- "Lana! Por favor dile a tu mama que necesito verla, es urgente y llevo mucho tiempo sin estar aqui!" - le dice John con ilucion.

- "Ella esta descansando y no creo que debes volver mas" responde Lana.

Lana la hija de Amelia, usualmente timida pero no con John. Estaba siendo agresiva e insistente a dejar sus visitas, en ese momento se da lo que John a estado esperando.

- "y si John se va y no vuelve, quien pagara tu escuela, y la comida de la casa? Cada persona
tiene una leyenda que debe seguir y la de el apenas comienza. John te gustaria una sesion corta? Es lo mejor que te puedo ofrecer ya que estoy cansada pero tu tienes un lugar especial en mi corazon. Que dices?". Le indica Amelia.

John no sabia que hacer. Solo lograba mirarla a sus ojos negros, hipnotizado, pensando en absolutamente nada. Esta vez, solo con mirarla seria mas que suficiente para esta sesion, pero el anelaba mas de ella y ella lo sabia.

- " si, Amelia, todo lo que puedas esta bien. Te lo agradesco". Aqui empezo la primera de las ultimas sesiones de John con su querida Amelia.

Tuesday, May 24, 2011

-CAPITULO 2-

Abro los ojos y lo primero que veo es un cabello rubio al lado de mi brazo. En ese momento realmente abri los ojos y ella me miraba.
" Donde estoy"- Pense.
Ojos azules y un brillo de labios morado con escarcha marcaba lo que usualmente eran parate de mi sueno, o mejor dicho, de mi mundo cuando miraba atraves de Amelia. Esta ves era demaciado real y no entendia como habia llegado ahi. Sabia que mi mirada embriagada de su cuerpo le hacia poner los cachetes rojos, le daba pena. Pero yo que podia hacer, no sabia donde estaba, ni como habia llegado ahi. Para colmo amanecia con una mujer que no era mi mujer. Algo estaba mal y sabia como salir de esto.
" hola, no se quien eres pero necesito que me digas algo ya mismo. Necesito saber que eres de verdad y no parte de mi imaginacion". le dije, fria y apenadamente.
Ella me miro, tambien muy apenada y se rio como si tuviese una respuesta y parecia la respuesta perfecta. Mi corazon empezo a latir y antes de una respuesta de ella escuche la voz de Jenny en el fondo. Al espavilar la tenia a ella enfrente mio, su cabello negro y sus pecas en la cara eran por primera ves en mucho tiempo, algo grato en mi vida.
"john... vas tarde a la oficina. Acuerdate que es tu primer big day" Jenny dice, medio sarcastico.
La jale por la cintura y le hize el amor como en 3 semanas no se lo habia hecho. Fue mas por agradecimento a sacarme de lo que iba a ser una pesadilla y por no botarme de la casa cuando le dije de mi extension en mi oficina. Pense que eso la mantendria feliz por un par de dias, y asi fue. Hasta mi proxima visita a Amelia.

Thursday, May 19, 2011

CAPITULO 1-

- Si no contesto la primera y la segunda, para que marcas en la tercera. no entiende- dice john.
John Miller. Corto y al grano. Nada parecido al mundo que me rodea. En ese momento pense que seria la ultima plantada que Jenny me perdonaria, pero realmente siempre pense lo mismo. Al llegar a la casa todo estaba apagado, la comida en el refrijerador con una nota corta y sustanciosa. " microwave it". Quedamos en un acuerdo de practicar el espanol mientras estuvieramos en esta misteriosa isla, pero cuando Jenny se enfada, no le dan ganas de nada y bueno, la verdad no me importa.
- Amor, perdoname, me atrase en el trabajo... ya se que me la cague... otra vez... pero..- Jenny le interrumpe.
- "I hope u liked your food, I waited for 3 hours, I could careless about anything. turn off the lights and good night". Diablo! pense yo. Despues de 3 meses aqui se me me tiene que pegar algo. No era el tipico FUCK, o alguna otra palabra. Esta me salio del corazon y era [DIABLO]. Sabia que habia hecho mal al ir el dia de su cumpleanos pero no aguantaba las ganas, la historia tenia que seguir y pude terminar uno de mis mas presiados suenos.

En la manana siguiente el conductor me esperaba como todas las mananas y como todas las mananas yo iba un poco tarde. Esta manana en especifico andaba yo de peor genio por que no tenia mi tasa de cafe ya que Jenny seguia de muy mal genio. Esa manana en la oficina todos me miraban de una manera extrana. Como si me fuesen a botar o a bajar el sueldo o algo extrano.
- John. Porfavor ven a mi oficina- Sr. Pitmann en una nota.
Pense que era lo mejor que nos podia pasar a mi y a Jenny para que nuestra relacion funcionara, para que ella pudiera tener lo que siempre quizo, estar cerca de su familia y tener hijos, trabajar en la finca de su papa. Eso no era lo que yo queria.
- John, espero que estes bien. Mira la verdad no me gusta para nada que llegues tarde todos los dias. Ahora, trabajas hasta tarde todos los dias tambien y al parecer le caes bien a todos aqui en INFOTECH. Asi que te quedaras 6 meses mas trabajando en Santo Domingo, ahora como supervisor del departamento de desarollo de computacion y te pagare un poco mas. Que dices?- concluyo el Sr. Pitmann.
Lo primero que pense fue. "se fue a la mierda mi relacion con Jenny". Pero tambien pense que seria una oportunidad inmensa de volver a ver a Amelia y no la iba a desaprovechar.
"Acepto. pero con una condicion. Que Pablo no me recoja mas porfavor. Necesito un carro".
Esto me facilitaria mi entrada y salida, de esta forma nadie se enteraria donde iba a estar. Pitmann no dudo en decirme que si.

Fue aqui donde empezo la maravillosa historia con Amelia.